A la hora de comprar un ordenador portátil, podemos escoger entre equipos con Windows, instalar Linux o decantarnos por un MacBook de Apple. Pero desde hace poco hay una nueva opción: los Chromebook, auspiciados por Google y que comercializan diversos fabricantes.
Los Chromebook son ordenadores personales que utilizan como sistema operativo Chrome OS, desarrollado por Google y que, a diferencia de Windows, OS X y Linux, están pensados para utilizarse permanentemente conectados a Internet, ya que se basan casi al completo en la nube.
Los Chromebook, tanto para acceder a herramientas, programas y archivos, recurren al mundo online, y se basan principalmente en los servicios de Google. De esta forma, para consultar el correo recurre a Gmail; para ofimática y almacenamiento, a Google Drive; para navegar por la red, a Google Chrome; y así sucesivamente... Será a través de nuestra cuenta de Gmail con la que accederemos a todo el ecosistema de Google para utilizar nuestro Chromebook.
En un Chromebook podemos utilizar dispositivos USB sin problemas, como memorias y discos externos, webcams, teclados y ratones, y por lo general suelen venir con una cantidad de almacenamiento inferior a lo que estamos acostumbrados (ya que lo que se pretende es que todo esté en la nube, y no en nuestro disco duro local). De hecho, al adquirir uno se nos obsequia con 100 Gbytes de espacio en Google Drive.
Igualmente, su precio suele ser bastante asequible (desde 179 dólares, unos 130 euros al cambio) y no requieren de un hardware potente para funcionar, siendo la ligereza de recursos una de sus mayores bazas. Por su parte, los ordenadores portátiles con Chrome OS son lo que llamamos Chromebook, mientras que si preferimos el formato Mini PC, estaremos ante un Chromebox.
Los Chromebook son ordenadores personales que utilizan como sistema operativo Chrome OS, desarrollado por Google y que, a diferencia de Windows, OS X y Linux, están pensados para utilizarse permanentemente conectados a Internet, ya que se basan casi al completo en la nube.
Los Chromebook, tanto para acceder a herramientas, programas y archivos, recurren al mundo online, y se basan principalmente en los servicios de Google. De esta forma, para consultar el correo recurre a Gmail; para ofimática y almacenamiento, a Google Drive; para navegar por la red, a Google Chrome; y así sucesivamente... Será a través de nuestra cuenta de Gmail con la que accederemos a todo el ecosistema de Google para utilizar nuestro Chromebook.
En un Chromebook podemos utilizar dispositivos USB sin problemas, como memorias y discos externos, webcams, teclados y ratones, y por lo general suelen venir con una cantidad de almacenamiento inferior a lo que estamos acostumbrados (ya que lo que se pretende es que todo esté en la nube, y no en nuestro disco duro local). De hecho, al adquirir uno se nos obsequia con 100 Gbytes de espacio en Google Drive.
Igualmente, su precio suele ser bastante asequible (desde 179 dólares, unos 130 euros al cambio) y no requieren de un hardware potente para funcionar, siendo la ligereza de recursos una de sus mayores bazas. Por su parte, los ordenadores portátiles con Chrome OS son lo que llamamos Chromebook, mientras que si preferimos el formato Mini PC, estaremos ante un Chromebox.
